Mi pareja y yo pasamos unos días formidables. La casa es una monería, no le falta un detalle. el pueblo precioso, me encantaron sus rincones con calles estrechas
y recortadas. Visitamos los alcornocales; si vais no dejéis de verlos, es un autentico regalo de la naturaleza. La dueña encantadora, desde aquí le damos las gracias por la atención que tuvo con nosotros.