Cuando se traspasa la puerta de una casa desconocida, sin reserva ni aviso, en tierra forastera, se valora más y mejor la cálida acogida y la sonrisa que todo lo facilita. La casa perfecta; el desayuno de primera. Gracias Eliane y Claude (y también c... [
more]
Cuando se traspasa la puerta de una casa desconocida, sin reserva ni aviso, en tierra forastera, se valora más y mejor la cálida acogida y la sonrisa que todo lo facilita. La casa perfecta; el desayuno de primera. Gracias Eliane y Claude (y también con un beso para Laurence). Y su esforzado castellano es mucho mejor de lo que ellos mismos creen. Y la región es preciosa. [
less]